Oktoberfest

Bueno, la famosa fiesta de la cerveza. La gran mayoría sabemos lo que es o al menos nos quiere sonar. Así que nos ha parecido el momento perfecto para contaros sobre esta festividad y así recordarla con amor y cariño durante este fatídico año 2020.
Oktoberfest se celebra entre los meses de septiembre y octubre en la ciudad bávara de Múnich desde 1810. Es la fiesta popular más grande de Alemania y una de las mayores del mundo, con visitas anuales medias superiores a los seis millones de visitantes.1 Tiene una duración de 16 a 18 días, comenzando el primer sábado después del 15 de septiembre. Se celebra en el campo conocido como Theresienwiese (“prado de Teresa”), en las inmediaciones del centro de Múnich, cerca de la Estación Central.
La primera Oktoberfest se celebró del 12 de octubre al 17 de octubre de 1810 para celebrar el matrimonio del príncipe Luis I de Baviera con la princesa Teresa de Sajonia. Tras el éxito de la primera celebración, se siguió celebrando el festival y su comienzo se adelantó a septiembre para aprovechar la climatología más benigna de este mes. La Oktoberfest finaliza el primer domingo de octubre.
Ahora bien, dicho esto, ¿cómo es realmente el Oktoberfest? Vamos a verlo.

Hay 17 carpas grandes y 21 pequeñas para elegir en Oktoberfest y Oide Wiesn. No solo hay espacio para todos, sino la opción perfecta para cada uno.
Desde la tienda Armbrustschützen hasta Schottenhamel, de lo tradicional a lo internacional: ¡el ambiente típico de la Oktoberfest se puede encontrar en cada tienda! Vamos a por una descripción general de las grandes carpas:
Las hay de diferentes marcas y además de diferentes ambientes. Si lo pensáis fríamente es la feria de abril alemana… Cada una tiene un tipo de música y un ambiente más fiestero o más relajado.
Las cosas buenas vienen en paquetes pequeños: además de las carpas para festivales más grandes en el recinto ferial y el Oide Wiesn, también hay puntos de venta más pequeños y medianos. Aquí todos encontrarán el ambiente adecuado para satisfacer sus necesidades, desde familias hasta gente de fiesta.

Aquí es donde entra en juego la comida típica, algunas bebidas que no son cerveza y nos olvidamos de las casetas de grandes marcas.
Ah, por cierto. No os hemos hablado del Oide Wiesn y es una parte importante del evento. E destinado a ser un evento único en 2010 solo para marcar las celebraciones del 200 aniversario del Oktoberfest. Pero la población de Múnich se enamoró inmediatamente de ella. Tanto es así que es difícil imaginar el Oktoberfest ‘normal’ hoy sin él, incluso tomando un descanso cada cuatro años.

En la parte más al sur de Theresienwiese, en las inmediaciones de la gran noria, se encuentra esta pieza tan especial de la historia del Oktoberfest: el Oide Wiesn. En esta zona te sentirás como si hubieras retrocedido en el tiempo. Cualquiera que tome asiento en las atracciones históricas antes de sentarse en una acogedora carpa de cerveza para experimentar la verdadera tradición bávara tendrá una idea de cómo se celebraba el Oktoberfest en años anteriores. Hace más de 200 años para ser exactos. Ese es el fin de esta zona de la festividad, cumplir con la tradición.
Desde el desfile las cervecerías y casetas abren el Oktoberfest, hacer una parada en la tienda de Schottenhamel y ver el famoso “tapping” o los saludos con armas típicos. A parte de beber cerveza hay muchas otras actividades simultaneas.
Y una de las cosas con las que se corona el evento: el folklore y los trajes tradicionales. No os digo que no es tan diferente a la feria de abril… es muy chulo de ver y de disfrutar. Bueno, ¿os parece interesante? Contadnos si habéis estado. Queremos saberlo todo todito. ¡Os esperamos!

Toda la información de aquí.

La Selva de Irati.

En pleno pirineo navarro, entre los valles de Aezkoa y Salazar, encontramos el segundo hayedo-abetal más grande de Europa, por detrás de la Selva Negra. Estamos hablando de 17.000 hectáreas, así que no se emocione nadie con la idea de recorrerla a patita en una tarde 😉

Imagen propiedad de la web “Guía Ilustrada de Navarra”

Aunque es un lugar que constituye un gran atractivo naturalístico todo el año, he de reconocer que cuando más me llama la atención este sitio es en otoño, momento en que podremos apreciar la extensa policromía de sus bosques.

Ni que decir tiene que las actividades en un lugar como este no quedan limitadas únicamente al senderismo, pues hay una amplia variedad de posibilidades para disfrutar por la zona. Una de las opciones más populares son las rutas en 4×4 desde Garralda, que os llevará hasta las entrañas de Irati. También podréis hacer rutas en bici o pasar por el Centro de Interpretación de la naturaleza de Ochagavía. Si vais en invierno, podréis hacer esquí de fondo en el Centro de Montaña Irati – Abodi.

Actividades en la Selva de Irati - Embalse de Irabia, Selva de Irati
Imagen propiedad de la web “Turismo de Navarra”

De todas formas, os dejamos al final del post un enlace con los senderos más recomendables (y sus accesos) para hacer en este lugar. Y antes de que os lancéis al enlace, última recomendación si lo que nos interesa es la Selva de Irati: alojamiento en Ochagavía (algo carillo) o Isaba.

Citas para fotografiar el otoño: la Selva de Irati en Navarra
Imagen del blog “Diario del Viajero”

Sin duda, es un imprescindible para aquellos que adoramos disfrutar del paisaje.

Lisboa: Ciudad de la luz

Lisboa, capital de Portugal. Ciudad histórica con tanto que contar como un buen libro o gran queso. El clima templado ayuda a que sea estable y se pueda disfrutar de la ciudad

todo el año. Una gastronomía que gira en torno al bacalao, preparándolo de mil maneras diferentes, de las que hablaremos en un momentito. ¿A que suena bien? Se le conoce como la ciudad de la luz o la ciudad blanca, por sus numerosas horas en el día y que, sus casas de color claro hacen que este rincón portugués tenga luz propia.

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